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“Para convertir Barcelona en un hub de emprendedores tenemos que estar abiertos al talento”

En el año 2000, el eslovaco Marek Fodor apostó por venir a Barcelona para fundar Atrápalo junto con tres amigos. Escogieron un año complicado, ya que nos encontrábamos en pleno proceso de regresión de la burbuja de las puntocom, y fundar una empresa que promocionaba ofertas de ocio y tiempo libre a través de Internet era una apuesta arriesgada en cualquier lugar del mundo.

Pero triunfaron. Y desde entonces ha asesorado varias start-ups, ha ejercido como Business Angel y ha emprendido diversos proyectos. Uno de los últimos, Kantox, un lugar dónde empresas solventes pueden intercambiar divisas de una forma transparente, sin intermediación bancaria y, por lo tanto, ahorrándose grandes cantidades de dinero. Y todo ello, desde Barcelona.

Invitamos a Marek Fodor a la cena de BLE&Diplomatic y aprovechamos para preguntarle varias cosas acerca de su experiencia como emprendedor

Llevas 13 años en Barcelona, ¿por qué viniste?

No vine ni por amor ni por el clima. Yo vivía por entonces en Praga, pero con unos amigos de aquí que conocí en Londres empezamos a gestar la idea de Atrápalo y vine para co-fundar la empresa y trabajar en ella. Mi objetivo de venir a Barcelona era para emprender. Vine en Febrero y llegué en uno de esos días fantásticos en Barcelona pero terribles en Praga. Entonces si, el clima jugó un pequeño rol en acabar de convencerme para tomar esa decisión.

Punto a favor del clima de Barcelona para emprender, pero ¿tuviste algún problema para emprender aquí?

No tuve problemas. Probablemente hubiese sido más difícil si hubiese estado solo, pero al formar parte de un equipo yo no percibí ningún problema… ¡Más allá del idioma, claro! Tuve que aprender a marchas forzadas porque no sabía hablar ni castellano ni catalán.

¿Entonces prefieres emprender en compañía?

Yo creo que es muy necesario. Es casi imposible realizar un proyecto de éxito trabajando una sola persona. Cuando invierto, aunque la idea sea muy buena, si es de un emprendedor solitario y sin un equipo detrás… Para mí este es un factor clave. No invierto en personas, invierto en equipos.

Cuando alguien quiere emprender en Barcelona, ¿se encuentra con algún problema común?

Me imagino que todos te dirán que tienen problemas con la financiación, pero es normal. Es parte de la vida del emprendedor. Ahora es más complicado emprender aquí que en otro país por culpa de la mala imagen internacional que proyecta España hacia fuera. Por ejemplo, Kantox tiene sede en Londres por un motivo de reputación, ya que facilita que te tomen en serio empresas o clientes fuera de España. Es un problema coyuntural más, pero no me gusta hablar de problemas.

¡Pues no hablemos de problemas!

El talento existe aquí. Para crear una empresa necesitas talento, necesitas una idea. Ideas las hay. Talento lo hay. La empresa se puede crear razonablemente rápido. A lo mejor se podría conseguir más financiación si hubiese más apoyo para los inversores -me refiero a algunas ventajas fiscales-. Seguramente se pueden mejorar cosas, pero si ahora mismo vemos un boom de emprendedores es porque realmente se pueden hacer cosas grandes aquí.

Gina Tost entrevista a Marek Fodor antes de la cena BLE&Diplomatic

Es difícil porque hace ya 13 años pero, ¿qué recuerdas de cuando viniste a Barcelona?

Yo recuerdo muchas horas de trabajo. De 10 a 12 horas, y la pausa para comer la aprovechaba para hacer un curso intensivo de español. De 9 a 9 sin parar durante varios años. Pero luego también recuerdo muchos momentos muy bonitos de fines de semana descubriendo rincones increíbles de Cataluña. Al final es un equilibrio. Un equilibrio duro, pero equilibrio al fin y al cabo.

¿Qué te aporta Barcelona a nivel profesional?

Vivo aquí porque me siento a gusto. Seguramente a nivel profesional podría estar viviendo en otro sitio, pero aquí hay una combinación estupenda de suficiente nivel profesional, de una red de contactos y conocidos para sacar nuevas ideas, y una combinación de relaciones personales. Con mis socios estuve muy a gusto a muchos niveles. Después de salir de Atrápalo me fui a vivir a California, pero tenía muy claro que quería vivir en Barcelona porque estoy a gusto aquí.

¿Y en el futuro? ¿Cómo ves Barcelona en el 2020?

No sé cómo será, pero me gustaría que fuera una ciudad muy abierta. Al final, para que Barcelona sea un hub de emprendedores mucho más grandes tenemos que conseguir ser abiertos al talento de fuera, lo que implica hacer cosas para atraerlo. Pero, por otra parte, Barcelona debería ser abierta a nivel de infraestructuras. A mí me encantaría que hubiese más vuelos directos a China. ¡Aunque yo no voy a China! Pero me imagino que habrá muchos empresarios que si tuvieran más vuelos directos abrirían más mercado con Asia o Silicon Valley. Aprenderíamos de la gente que sabe mucho.

A nivel de eventos yo creo que ya tenemos mucho ritmo y casi es contraproducente hacer más porque la gente no tiene tiempo para trabajar. Es clave el Mobile World Congress y todo lo que hace para la ciudad, aunque Barcelona no sabe aprovecharlo. Lo aprovecha a nivel de cobrar caros los hoteles esa semana. Pero toda esa gente que viene aquí esas dos semanas, deberíamos aprovecharnos. No sé cómo, pero la ciudad debería poder sacar jugo a todo este talento que circula por Barcelona.

Hablabas de Silicon Valley, ¿Podemos tener sinergias con otras ciudades?

Otras cosas mejorables en Barcelona o que deberían reforzarse es el tema de la formación, o promover la creación de empresas entre los ingenieros. ¡No digo emprendimiento! Ahora se habla tanto de emprendedores que hay una inflación del término, pero el tema de crear un proyecto, o la ambición empresarial, debería de tratarse en las universidades y en las edades más tempranas, porque cada clúster de innovación sale alrededor de una universidad fuerte. Son universidades que, por un lado, tienen excelencia intelectual y, por el otro, están abiertas alrededor de sus ideas, de las ideas que nacen dentro.

En otras palabras, puede que no necesitemos sinergias, sino solamente aprender de otras ciudades, pero al final sólo inspirarse. Todas las ciudades intentan posicionarse en lo mismo: Ciudades abiertas, innovadoras… Al final compiten las unas contra las otras.

Ya sabemos que las competiciones son buenas. ¿Qué crees que puedes aportar tú como individuo al futuro de la ciudad de Barcelona?

Yo creo que lo que puedo aportar es lo que estoy haciendo. He ayudado a crear una empresa que al principio facturaba 200 millones de euros y daba trabajo a 200 personas. Eso es una aportación real, concreta y medible. Ahora estoy en una empresa mucho más pequeña, como a mí me gustan, me gusta trabajar con start-ups. Son 15 personas y espero hacer una empresa que facture mil millones, no 200. Que sea una referencia internacional. Una empresa que cambie el sector financiero bancario.

Pero respondiendo a tu pregunta, primero trabajando. Y si tengo los recursos, invertir dinero en proyectos que creo que tienen futuro. He invertido en unos 10 proyectos. Algunos han fracasado, otros siguen vivos, y algunos como Kantox, crecen mucho. Esa es otra manera de ayudar. Y luego educar bien a los hijos para que en el 2020 puedan crear su propia empresa y hagan crecer aun más esta sociedad.

Marek Fodor, Toni Mascaró y Gina Tost debaten sobre emprendimiento en Barcelona