Aunque en España se está trabajando para mejorar en la creación de empresas, todavía queda mucho camino por recorrer en esta asignatura y empezar a escalar puestos en informes de carácter internacional como los del Banco Mundial o el World Economic Forum, que de momento no nos dejan en muy buen lugar.

Pero, ¿Qué le falta a España para ser una potencia emprendedora? Según apuntan desde Expansión, entre otras cosas, necesitamos más formación dirigida a impulsar el espíritu empresarial, más inversores que arriesguen en start up y costes más bajos para constituir sociedades:

Ecosistema

Para generar un entorno real de emprendimiento es importante empezar desde la escuela. Jan Brinckmann, profesor del departamento de management general de Esade, cree que “la educación debería enfocarse hacia una formación en la que se valore el trabajo en equipo y las presentaciones individuales de proyectos. El estilo del aprendizaje de memoria no favorece la cultura emprendedora”.

Por otro lado, es sabido que el mapa español de aceleradoras e incubadoras ha crecido considerablemente en los útlimos años: España cuenta actualmente con 57 aceleradoras y 71 incubadoras, según apunta Start up Spain. Y esto es un punto a favor para un país que ocupa el puesto 52 en el ránking global en facilidad para hacer negocios del Doing Business 2014, y el 142 en la clasificación que mide la viabilidad para poner en marcha una empresa.

Financiación

La inversión es otro de los puntos críticos en el proceso de creación de empresas. El problema aquí no es tanto la falta de capital como la manera equivocada de aplicarlo en la dirección correcta. Brinckmann considera que “necesitamos más fórmulas para atraer capital inteligente de otros países. Ahora las firmas de venture capital están internacionalizándose. Hace falta que abran oficinas también en Barcelona y Madrid”.

Burocracia

El Banco Mundial aplaude las reformas que ha emprendido España para agilizar la creación de empresas y que han conseguido reducir de 28 a 23 los días que, de media, se tarda en abrir un negocio. Sin embargo, este plazo sigue siendo muy amplio frente a otros países como Reino Unido donde se tarda un día y no cuesta más de 100 euros. Brinckmann cree que “España necesita unos menores costes para crear una compañía y no exigir disponer del NIE. Ayudaría si se pudiera hacer los trámites con documentos en inglés”.

Mejoras y puntos a reforzar

Según el informe Global Entrepreneurship Monitor 2012, el estado de las condiciones del entorno para emprender en España tiende a mejorar en la mayoría de apartados analizados, pero no en todos:

  • En positivo destacan las políticas gubernamentales que otorgan prioridad y apoyo al emprendimiento; el acceso y disponibilidad de infraestructuras física y de servicios; el acceso a infraestructuras comercial y profesional; las políticas fiscales y eliminación de trabas burocráticas; las barreras del mercado interno y el apoyo al crecimiento.
  • En negativo se demanda resolver asuntos críticos como la financiación a emprendedores y, por encima de todo, la educación y formación emprendedora en la etapa escolar.