Puede parecer que la innovación y el emprendimiento están limitados a sectores nuevos, en expansión, o con una fortísima carga tecnológica, pero los ponentes de la Open Master Class de la CETT-UB, demuestran que el turismo es un campo fértil para la innovación en el que la tecnología se pone al servicio de las ideas que buscan cubrir las nuevas necesidades de los turistas del siglo XXI.

De esta manera, la sesión empezó con las conferencias de Segittur, Barcelona Activa y Barcelona Loves Entrepreneurs. Así, Marta Santamaría, de Segittur, presentó Emprendetur, una iniciativa gubernamental que tiene como objetivo apoyar a los emprendedores que quieran innovar no solo con nuevos proyectos y productos turísticos, sino también en sus procesos y modelos de negocio. Además, desde Emprendetur ofrecen financiación para esos proyectos, dirigida a personas y equipos con edades por debajo de los 40 años.

Por su lado, Xavier Dumont, de Barcelona Activa hizo un repaso de su iniciativa y animó a los asistentes a participar en ella, si consideraban que podía ser un camino para llevar sus proyectos a cabo en el mundo del emprendimiento.


Toni Mascaró, en representación de BLE
, quiso abordar tres temas que considera cruciales para afrontar el actual panorama emprendedor. En primer lugar, que la innovación por la innovación carece de sentido; es cuando se generan patentes, productos y valor añadido cuando ésta cobra importancia. Japón genera medio millón de patentes al año y España sólo 5.000. En segundo lugar, que, si bien es un camino válido para llevar a cabo un proyecto, emprender debe hacerse siempre con responsabilidad. El objetivo de un emprendedor debe ser dar vida a ideas en las que se cree y no únicamente ganar dinero o pensando en vender la empresa al año siguiente a algún gigante del sector. Por último, Mascaró insistió que la clave del éxito en el emprendimiento no reside en la idea, sino la forma de llevarla a cabo, su implementación y en el equipo que hay tras el proyecto.

Además de las ponencias inspiracionales, los asistentes tuvieron ocasión de conocer cuatro proyectos de emprendedores de éxito en el sector turístico. El primero en explicar su caso fue Francesc Masana, de Rural Dir, portal para la promoción del turismo rural, que encontró en la dificultad de hallar  información en el lugar de destino un nicho de mercado en el que introducirse. Masana hizo hincapié en que la ejecución y el equipo son más valiosos que la idea de partida.

En segundo lugar, se presentó Javier Velat, de HostelBox, la adaptación europea de los hoteles cápsula asiáticos, un modelo de hoteles cimentado en los pilares de la pulcritud y la asequibilidad. Por su parte, Ana G. Viñambres dio a conocer Bidaway, un modelo de negocio basado en las subastas de experiencias de lujo y la venta de excedentes en alto standing. Desde hoteles a restaurantes de lujo, pasando por cruceros y entradas vip a espectáculos, su servicio permite a los clientes ahorrar dinero en la reserva y a sus proveedores no perder los ingresos derivados de tener “una cama vacía” en su establecimiento.

El último en hablar fue Christian Rodríguez de ByHours, iniciativa que permite comprar paquetes de entre 3 y 48 horas en distintos hoteles con el fin de controlar exactamente por cuantas horas pagas, permitiendo, además, reservar en hoteles de calidad estancias de pocas horas para las largas esperas en los aeropuertos o para descansar durante un viaje de negocios.